viernes, 3 de diciembre de 2010

Influencia social y rol de género

en la conciliacion trabajo familia

De acuerdo a las entradas anteriores, a las encuestas realizadas en nuestro blog y a estudios realizados en diversas partes del mundo. Es de conocimiento social que intentar conciliar las demandas realizadas por parte del trabajo y la familia es un problema constante y vívido, no obstante, a pesar de que la familia esté compuesta (de acuerdo a la definición realizada en nuestra primera entrada) por una pareja e hijos, quien se lleva la mayor carga en una situación no tradicional en la cual existe un doble ingreso a partir de la pareja es la esposa.

Ya que, aun si la mujer trabajase en horario completo en labores externas al hogar (de acuerdo a estudios realizados), lo más posibles es que sea ella quién termine por encargarse además de las labores domésticas y los eventos que impliquen el cuidado de los hijos de la pareja, (como elegir el jardín, preparar la colación, entre muchos otros), como enuncia Benin y Agostinelli (1988), es posible que la mujer esté consciente de éste desequilibrio en la división de las tareas del hogar y lo resienta, sin embargo a pesar de esto en la mayoría de los casos no se llega a una solución, siendo ella quien quede postergada en ésta situación.



En entrevistas realizadas a diversos sujetos (mujeres y hombres, a los cuales se les cambiará el nombre por resguardo ético), al preguntarles sobre quien debe preocuparse del cuidado de los niños la respuesta casi instantánea en la mayoría de los casos, fue “la esposa”. Esto se debe, a la influencia social que se ejerce desde pequeños en nosotros, sobre todo de parte de nuestros padres (Baron. R y Byrne. D, 1998), a partir de aquellas características adoptadas es que vamos definiendo nuestro rol de género, antes se pensaba que la madurez y la armonía personal se daba cuando un individuo tenía las características de su sexo, al parecer esto los llevaría a ser considerados socialmente como saludables psicológicamente (Baron y Byrne, 1998). Ha pesar de que el autor hable de este pensamiento en retrospectiva, es ineludible pensar que aquella creencia no se encuentra arraigada en nuestra sociedad chilena, aunque no sea continuamente consciente, el hecho de que la mujer es más “femenina” por realizar labores del hogar y el hombre sea más “varonil” por trabajar y proveer a la familia, determina el pensamiento y el actuar de las familias además de las carreras en las cuales se desempeñen distintivamente mujeres y hombres.

Es por esto que cuando se desarma aquella estructura de “familia tradicional”(mujer dueña de casa-hombre proveedor del hogar), se cree que la que se debe encargar de suplir aquella falta en el hogar es la esposa, ya que “es ella quien deja ese vació”, uno de nuestros entrevistados dijo:”pero si es la mujer la que sale a trabajar, ella es la que debe encargarse de buscar la manera de suplir el espacio que dejó ella ”. (Jorge)

Por otra parte, de acuerdo al rol social impuesto de “jefe de hogar”, nuestros entrevistados tenían una postura clara “el hombre es quien tiene la obligación y el deber de sostener económicamente el hogar, la mujer si no tiene la necesidad económica y sale a trabajar lo hace mas bien por un tema de autorrealización” (Francisco). “Si el hombre se queda en la casa se ve mal po’, es como el “cafiché”, en cambio si la mujer está en el hogar, es algo normal” (Miguel).

De acuerdo a lo expuesto consideramos necesario para obtener una conciliación trabajo-familia, que los roles sociales no se encuentren tan impuestos, y que las labores del hogar sean repartidas equitativamente cuando ambos “jefes de hogar” trabajen. Sin embargo esto no es algo fácil de lograr, a pesar de que la sociedad se encuentre constantemente en movimiento, nuestra idiosincrasia chilena, no nos permite cambiar nuestro pensamiento de “dueña de casa” y de “hombre proveedor del hogar”, hay muchos factores sociales he históricos que lo impiden. A pesar de todo “la verdadera equidad (la meta esperada del movimiento de las parejas de doble ingreso) todavía tiene que lograse” (Viers y Prouty, 2001).



Cecilia: La Emprendedora.

Cecilia Torres es una mujer emprendedora e independiente, de 44 años, casada con Javier Vera y Madre de dos hijos, un pequeño de 8 años y un joven que ya se encuentra estudiando en la Universidad. Hace 3 años aproximadamente formó un centro de relajación, el que como ella nos relata, ha sacado adelante con mucho sacrificio.

Los objetivos que nos habíamos planteado para la entrevista de Cecilia fueron centrados en su percepción sobre el mundo laboral el cual ella enfrenta cada día, y las consecuencias que generen en la relación con su familia. Asimismo, sin olvidar nuestro conflicto en el blog: “Roles de Genero”. En este sentido destacamos con gran interés la relación con su esposo y los roles que se hallan presentes en la pareja.

Para Cecilia, crear su centro de relajación comenzó a partir de una necesidad que se presento en un contexto complicado de la familia. Ella nos comenta que tuvo que ayudar económicamente a su marido, debido a que se aproximaba una complicada situación: el ingreso de su hijo a la universidad. Lo cual significaba tener que cubrir grandes gastos. Eso sí, ella reconoce que además de la necesidad aprovecho esta oportunidad para fomentar su realización personal, creando el negocio que a ella le acomodaba, siendo así como creó un centro de relajación.

Cecilia es una mujer realmente independiente, su educación se había dado de esa manera a partir de su madre, ella misma afirma: “…mi madre me inculcó el ser una mujer independiente económicamente del marido…”

Por esta razón, su relación con Javier (su esposo) no es negativa, ya que siempre ha sido una característica propia de Cecilia el ser independiente: “…el me conoció cuando yo trabajaba y era autónoma. Le costó adaptarse a la idea de que me convirtiera en una mujer microempresaria…”

Para Cecilia uno de sus gustos es que la mujer sea completamente independiente del dinero que recibe su marido, personalmente considera que manejar sus propios ingresos, la hace más segura de sí misma.

En el mundo Laboral Cecilia se involucra activamente y con dos objetivos centrales: “ayudar” a cubrir las necesidades pendientes en el hogar y por otro lado, para fomentar su autorrealización (ser autónoma). Eso quiere decir, o por Necesidad y/o por Opción.

Pero sobre la mujer no fue lo único en que nos centramos en el base del mundo Laboral, también lo hicimos desde los hombres.
Si anteriormente vimos que la mujer se involucra en el mundo laboral a partir de las razones de la Necesidad y la Opcion, ahora nos topamos con unas características de la inmersión del hombre al mundo laboral totalmente distintas.

Para Cecilia los hombres deben trabajar ya que ese es su principal rol en la familia, sostenerla: “…Los hombres tienen que trabajar. Deben mantener una familia económicamente…”. Cecilia sostiene que bajo su experiencia, si un hombre no cumple este rol, el cual es socialmente aceptado, podría acarrear problemas familiares o incluso de autoestima.

Existe un punto muy importante que aconteció durante la entrevista y que me gustaría recalcar. En un momento dado, se le pregunto acerca de los hombres que no trabajan, ella comento lo siguiente:

Pueden haber razones como de salud. Pero siempre se puede trabajar desde la casa. Es cosa de ingenio y voluntad, para mi no hay excusa.”

A partir de lo citado, Cecilia considera que la única forma de que un hombre no trabajase es por problemas de salud. El rol que ella deposita en el hombre es tan fuerte que prácticamente no hay forma de eximirse de esta “Responsabilidad”

Es aquí donde me gustaría diferenciar el Mundo Laboral de los hombres de de las mujeres a partir de lo dicho por Cecilia en la entrevista. Ya que según ella, las mujeres trabajarían a partir de 2 opciones: “Necesidad” y/o “Opción” las cuales exigen una voluntad. En los hombres en cambio el trabajo se da solo por una opción: “Responsabilidad” la cual no es voluntaria, sino que es parte importante de su ROL.


Entrevistador: Ivangelo Fernández Gómez

/Día Internacional de la Mujer Trabajadora/

Después de siglos de opresión, en el sigo xx comienzan los cambios más drásticos del rol que desempeña la mujer, e incluso es una generación entera la que comienza la lucha por este cambio. En la actualidad nos toca luchar por la reivindicación y preservación de nuestros derechos, así como continuar avanzando en nuestro desarrollo integral. Esto no es fácil; sin embargo, tenemos que actuar paralelamente tanto en el ámbito de lo doméstico como en la implementación de políticas públicas con perspectiva de género.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) conmemora el día 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora . Durante esta fecha se recuerda a las trabajadoras que a través de distintas luchan lograron grandes avances en las reivindicaciones de nuestros derechos. Se conmemora la lucha de la mujer por su participación ante la igualdad en la sociedad y su desarrollo integro como persona. Se conmemora a todas las mujeres trabajadoras, empleadas, madres, solteras, vendedoras ambulantes, profesionales, dueñas de casa, cesantes, etc.




Una de las formas de lograr el desarrollo de las mujeres es incentivando su autonomía por medio del reconocimiento de sus derechos, en primera instancia. Para ello es necesario que la sociedad desarrolle una sensibilidad general sobre la perspectiva de género, a fin de continuar erradicando la opresión que implica limitar a la mujer a la esfera de lo privado.

/Políticas Públicas/

  • Posición de las políticas públicas respecto al rol de género:
Es de suma importancia dar a conocer la posición en la que se encuentra las políticas públicas en chile respecto al rol que presenta tanto hombres como mujeres en la sociedad. En un comienzo y basándonos en Eugenio Lahera (doctor de asuntos públicos y ex asesor del gobierno de Lagos) a través de el libro "introducción a las políticas publicas" definiremos el concepto de políticas publicas, la cual la define como: "cursos de acción y flujos de información relacionados con un objetivo público definido en forma democrática; los que son desarrollados por el sector público y, frecuentemente, con la participación de la comunidad y el sector privado". Por lo tanto, en término generales se puede entender como un conjunto de decisiones políticas para solucionar ciertas demandas de un grupo. En nuestro caso particular sería hallar una posible solución respecto al problema que enfrenta las mujeres en nuestra sociedad. (Rol de género)

En chile, se encuentra El Servicio Nacional de la Mujer, quién ha estructurado su agenda a partir de un Plan de Igualdad de Oportunidades que identifica las áreas problemáticas más significativas y sugiere medidas de acción a todos los sectores del Estado y a la sociedad civil. Últimamente ha logrado que las familias debatan nuestro tema de interés (rol de género) y el hombre se haga responsable, junto a la mujer, de las tareas de la casa. Ya que como mencionamos en las entradas anteriores, existe un rol socialmente establecido por la sociedad.
Ejemplo: El rol del hombre es llevar el sustento económico al hogar y el rol de la mujer es estar en la casa cuidando a su familia.
A continuación presentamos el siguiente spot, en dónde SERNAM lanza una campaña sobre corresponsabilidad



El eslogan es "Hagamos un nuevo trato de corresponsabilidad para crecer juntos en un país mejor". Por lo que, a modo general lo que pretende este spot es que la sociedad cambie de cierta forma la mentalidad de que el hombre es quién trabaja y la mujer es quién se encarga del hogar, sino que las responsabilidades tanto de hombres como mujeres sean recíprocas.

jueves, 2 de diciembre de 2010

OPUS DEI

su postura sobre el rol de género y el trabajo

Para desanudar el conflicto arraigado sobre el trabajo y el rol de la mujer en el hogar, es completamente necesario revisar la postura de una comunidad que guarde relación con la postura tradicional de la Iglesia Católica, ya que ésta comunidad ha tenido grandes influencias en la historia mundial, es por esto que ha continuación expondremos la concepción que tiene el Opus Dei sobre el trabajo y los roles de género, esto a través de citas de José María Escrivá de Balaguer y de un participante activo de ésta congregación y estudiante de Licenciatura en Historia y Derecho (por confidencialidad el nombre será resguardado).

José María Escrivá (1902- 1975), fue el fundador de la congregación Opus Dei. Ésta fue creada con el propósito de dar a conocer a los hombres que podían ser santificados a través del trabajo, “Sigue en el cumplimiento exacto de las obligaciones de ahora. –Ese trabajo - humilde, monótono, pequeño- es oración cuajada en obras que te disponen a recibir la gracia de la otra labor grande, ancha y honda- con que sueñas.”J.M Escrivá. Escrivá invita a no derrochar el tiempo, a cumplir con nuestros deberes y a realizarlos con amor, pensando en Cristo y de ésta manera los hombres podrán ser santos “¿Quieres de verdad ser santo? Cumple con el pequeño deber de cada momento: Haz lo que debes y está en lo que haces.” Además critica a aquellos que no aprovechan su tiempo, “No me explico que te llames cristiano y tengas esa vida de vago inútil. – ¿Olvidas la vida de trabajo de Cristo?” J.M Escrivá.

Pero ¿Cuál será la opinión de las mujeres quetrabajan, en labores externas al hogar?

Según nuestro entrevistado (Emilio, 2010), la mujer cumple un rol fundamental en el hogar, ella es la encargada en gran parte de la crianza de los hijos, es la que debe aportar con la delicadeza y los detalles en aquella crianza y además en el hogar.“No olvides tus oraciones de niño, aprendidas quizá de labios de tu madre. –Recítalas cada día con sencillez, como entonces.” J.M Escrivá.

Esto no quiere decir que el hombre no sea parte de la crianza, él se encarga mayoritariamente de ser la imagen de autoridad para los hijos. Sin embargo su gran papel en el hogar es el de proveedor, para el Opus Dei, el trabajo profesional se encuentra mas ligado al varón. “Trabaja. Cuando tengas la preocupación de una labor profesional, mejorará la vida de tu alma: y serás más varonil, por que abandonarás ese espíritu de chinchorrería que te consume J.M Escrivá.

De acuerdo a la información entregada por Emilio (2010), la mujer puede trabajar, sin embargo, no debe despreocupar sus labores (anteriormente nombradas) ya que estas son ineludibles. La santificación estaría en su labor como dueña de casa, en el cumplimiento de estas labores con amor, con entrega, sin importar si ella realice otras labores de trabajo profesional. Es decir, "Las mujeres pueden trabajar pero no pueden descuidar las labores del hogar, como ya te dije, ellas le dan al hogar cosas que un hombre no puede entregar" (Emilo, 2010). En estrecha congruencia, Emilio reconoce también la presencia de leyes que incentivan la presencia de la mujer en el campo laboral pero apoyada de ciertas leyes que de alguna u otra forma apoyan la diferencia de género, "Hay leyes como las que impiden que la mujer levante más de 20 kilos, y los hombres pueden levantar hasta 50, esto las protege por que en sí las mujeres son biológicamente distintas y más frágiles, necesitan más cuidado, esto las diferencia y por ende no pueden realizar los mismos trabajos que un hombre, esto es un ejemplo de muchos otros"

No obstante, hay mujeres que se ven en la obligación de trabajar, por diversas razones, viéndose en el deber de dejar a sus hijos en casa mientras ellas cumplen con su jornada laboral ¿Cual sería la postura del Opus Dei en esta situación? "Tú te refieres a casos excepcionales, en ese contexto, aquella mujer es valiente y valorada, por que quizá su pareja la abandonó, falleció o por otras circunstancias él no está presente y a pesar de eso ella siguió adelante con sus hijos, sin embargo igual debe preocuparse de sus labores de crianza, instruir a sus hijos, enseñarle cual es la voluntad de Dios.." (Emilio, 2010)




Entrevistador Ma. Débora Henríquez



sábado, 27 de noviembre de 2010

Los roles de género



Los roles de género
En un principio, se hizo referencia a los ejes que guiarán este análisis del problema social Conciliación familia/trabajo. Entre ellos, fue mencionado el tema del Rol de género, perspectiva con la cual se pretende abordar este problema social. Para esto, a continuación, se definirá lo que entenderemos por Rol de género, citado del libro “Psicología” de David G. Myers (2005).
“En psicología, al igual que en el teatro, un rol se refiere a un conjunto de acciones determinadas, es decir, las conductas que esperamos de aquellos que ocupan una posición social particular. Un conjunto de normas definen nuestros roles de género de la cultura, es decir, nuestras expectativas respecto de cómo se comportan los hombres y las mujeres. Tradicionalmente, los hombres eran los que proponían las citas, conducían los coches y manejaban los cheques: las mujeres decoraban el hogar, compraban y cuidaban las ropas de los niños y elegían los regalos de bodas. Y también había roles laborales: en Australia, las mujeres dedicaban un 54% más de tiempo al trabajo doméstico impago y un 71% más de tiempo al cuidado de los hijos que los hombres (Trewin, 2001). En los Estados Unidos, el 91% de las mujeres casadas realizan el lavado de ropa y el 13% del mantenimiento de los coches (Acock y Demo, 1994). Y, no es necesario aclarar cuál de los progenitores, el 90% más de las familias biparentales, se queda en la casa cuidar a un hijo enfermo, se ocupa de conseguir una niñera o llama al médico (Macoby, 1995)” (Myers, 2005, p.127).
Más adelante el autor menciona que en los poderes políticos no han estado tan presentes las mujeres. En el caso de nuestro país y de nuestro continente, fue muy publicitado por medios extranjeros, la elección de la primera presidenta de Latinoamérica, para ellos esta situación no era ninguna novedad pero para nosotros como país, y continente, sí. Su caso demuestra la progresiva “salida” del mundo femenino de la “casa”. También podemos nombrar el caso de Argentina.
Para el autor, existe una diferencia muy marcada entre el rol de género de una mujer y de un hombre. Cada uno, incluso, está compuesto por acciones sociales opuestas. Así por ejemplo, las mujeres cuando ingresan al mundo laboral, asumen acciones que no son tradicionales según su rol, contrario cuando se encuentran ligadas a las labores hogareñas, asimismo en los hombres sucede lo mismo, socialmente su rol se centra en la labor de proveedor económico y no en el hogar. Ese es el punto central de este trabajo, la conciliación que deben realizar tanto hombres como mujeres entre las tareas domesticas y/o laborales, las cuales se encuentran predispuestas a partir del rol socialmente aceptado para cada género
Para seguir desarrollando este análisis, en lo sucesivo, se entrevistara a personas con perspectivas opuestas con respecto a este tema, para hacer dialogar dichas perspectivas.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Conciliación Familia/Trabajo: Rol de género



A menudo escuchamos comentarios de hijos que reclaman por el poco tiempo que comparten con sus padres por culpa del trabajo, y a su vez, estos últimos se quejan por no poder conciliar 2 aspectos relevantes para ellos, es decir, el trabajo y la familia, la pagina web empleo.com nos expone a través de una entrevista realizada al psiquiatra Pablo Díaz, la insatisfacción que sienten los padres, "cada vez son más los casos de hombres en conflicto por tratar de ser los mejores padres, pero también exitosos y productivos". Es éste el problema social que será desarrollado en nuestro blog. Es por esto que primero se debe comprender que entendemos por problema social.

Entenderemos por problema social, la mayoritariamente la noción de Clemente, pero con algunos ajustes realizados por Juan. P. Correa

“Existe un problema social cuando los procesos de integración social, transmisión cultural y/o socialización no se ajustan a patrones de reconocimiento mutuo (recíproco) ni suponen una distribución equitativa de los bienes entre los participantes, provocando desigualdades de estatus entre los mismos en todas o algunas áreas de la convivencia social”.

A partir de esta definición abordaremos el problema “conciliación familia/trabajo”, enfrentada mayoritariamente desde una perspectiva de rol de género. A través de esto se pretende acceder a cómo actúa en el rol tanto de la mujer, como del hombre en la conciliación familia/trabajo, es decir, las obligaciones, deberes, garantías, etc., que cada uno de ellos tiene en el ámbito familiar, laboral, social, etc.

Para tener más clara nuestra exposición hemos definido familia como: “Dos o más personas que compartan un mismo hogar teniendo algún grado de parentesco”, y para efectos de nuestro trabajo la familia debe estar compuesta principalmente de una pareja la cual se relacione ya sea como matrimonio, convivientes, etc. Y preferentemente deben contar con uno o más hijos

¿Por qué consideramos que el tema del Rol de género en la conciliación familia/trabajo es un problema social?

Según la definición antes realizada, hemos considerado éste tema, un problema social ya que los procesos de integración social (de las mujeres) no se ajustan a patrones de reconocimiento mutuo (recíproco), ni suponen una distribución equitativa de los bienes ni las tareas entre los participantes. Según la OIT, en Chile durante estos últimos años, las mujeres cuentan con ingreso salarial de un 79% inferior a lo de los hombres que participan en la misma área laboral, provocando desigualdades de estatus entre los mismos, en todas o algunas áreas de la convivencia familiar y social.

Esta brecha salarial ha sido una fuente de muchos estudios e investigaciones una de estas es la realizada por la Universidad de Chile, titulada “Discriminación laboral por género en Chile: una mirada global”. “En otras palabras un hombre con características similares a las de una mujer, en términos de capital humano, percibirá un mayor salario que ésta” (Fuentes, Palma, Montero, p. 135, 2005)

Es decir, podemos ver reflejado el poco reconocimiento de las labores femeninas en los bajos sueldos que ellas reciben, por otro lado, lo podemos percibir en las dificultades que se le presentan para trabajar, ya que la mujer que trabaja y es participe de este grupo social llamado familia, debe cumplir con labores específicos a su rol de dueña de casa. En este último tema se pretende centrar este blog.

Como lo explica Avendaño:

“No hay cambios significativos en las representaciones sociales acerca de los roles tradicionales de hombres y mujeres, como lo muestran todos los estudios realizados. Los hombres continúan siendo vistos como los principales proveedores del hogar mientras que las mujeres continúan siendo consideradas las principales responsables de las actividades domésticas y del cuidado de la familia.
Una consecuencia directa de lo anterior es que, aunque la tendencia muestra que más mujeres ingresan al mercado de trabajo y adquieren nuevas responsabilidades en el sustento de sus familias, en general, el trabajo familiar sigue siendo no compartido por hombres y mujeres” (Avendaño, 2008, pp. 221-222).

Así es como la senadora Evelyn Matthei adjudica la labor de crianza a las mujeres cuando dice, en el diario PYME: “la cesantía de la mujer es mucho más dura y no se puede abordar con las mismas políticas pro empleo en planes de infraestructura, ya que, por ejemplo, ellas no pueden emigrar y dejar a sus hijos”.

Para desarrollar el tema durante la exposición del blog, se presentarán fragmentos de entrevistas que involucran casos relacionado al tema que estamos tratando, ya sea a través de una mujer trabajadora y madre como de un participante de la sociedad Opus Dei para conocer su opinión con respecto a la integración de la mujer al mundo laboral, y así generar un proceso dialéctico.

Para ilustrar la dinámica “Familia - Trabajo”, utilizaremos un video de la serie “Los '80” transmitida por Canal 13, ésta refleja el conflicto en el que nos centraremos. En el video de a continuación, vemos una serie de situaciones que se generan en la familia debido a los conflictos de la inserción laboral de la dueña de casa. Ana López (Tamara Acosta), la madre de familia de los Herrera comienza a buscar una ayuda económica para la familia, interesándose en el trabajo fuera de su hogar, para Juan Herrera (Daniel Muñoz), que siempre ha sido el sostén de la familia, no le agrada este hecho, ya que mantiene sus creencias tradicionales con respecto a las mujeres y a la labor de crianza y ocupación de quehaceres del hogar que ellas deben cumplir.